Clube Uruguaio do Rio de Janeiro

Cine uruguayo: Una realidad que se proyecta
(
agosto/2003– Boletim nº 111)


 
Almas de la costa
1923
El pequeño héroe del Arroyo del Oro
1929
Radio Candelario
1939

El desembarco de los 33 Orientales
1952

 

Corazón de fuego
2003
25 watts
2001
En la puta vida
2001

 

El dirigible
1994
La historia casi verdadera de Pepita la Pistolera
1993
Mataron a Venancio Flores
1982
El lugar del humo
1979

Un vintén p'al Judas
1959

 

   ¿ Alguien no escuchó hablar de “25 watts”? ¿ Quién no vio “En la puta vida”? ¿ Cuántos fueron al cine cuando se enteraron que “Corazón de fuego”llegó a estar preseleccionada para el Oscar este verano? El cine uruguayo da muestras de pisar con más confianza, aunque aún falta mucho para que deje de ser casi una utopía para sus realizadores.
    Los apenas cuatro minutos de la carrera de bicicletas en el Velódromo de Arroyo Seco, filmados por Félix Oliver, fueron las primeras imágenes rodadas en Uruguay en 1901.
   En el 2003 “Corazón de fuego” de Diego Arsuaga, rozó las puertas de la selección final para los premios Oscar y ganó el Premio Goya a” Mejor Película Extranjera de Habla Hispana”.
   La filmografía en Uruguay recorrió un largo camino desde aquellas primeras imágenes en blanco y negro hasta esta última, que rondó el millón de dólares de presupuesto, con tomas de Tacuarembó y ganadora de máximos galardones a nivel mundial.
   Para muchos ya es posible pensar en un despegue del séptimo arte en el país, tanto por su calidad como por el número y variedad de géneros y temáticas de las producciones realizadas.
   En 1993 se estrenó “La historia casi verdadera de Pepita la Pistolera ” en TV y video, bajo la dirección de Beatriz Flores Silva. El film marcó el inicio de una actividad sin precedentes, rompiendo con la larga ausencia de las décadas de los 70 y 80. Fue sin embargo “Una forma de bailar”(1997), basada en una sólida historia en la que los espectadores se reconocieron en el producto, la que confirmó que en Uruguay se podían producir películas que se convirtieron en éxito de taquilla. “La importancia del cine no se puede negar en lo quede se refiere a transmisión de cultura e identidad. A partir de historias locales y particulares la gente comienza a reconocerse.
   El cine es un tema de identidad, donde a través de historias particulares se muestran aspectos más generales del país”, comentó Fernando Epstein, productor de la internacional premiada “25 watts”.

Por M. Kon Hache
Para URUGUAY EN RÍO